Asesinato del líder de Irán: Putin denuncia crimen cínico

El asesinato del líder de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha provocado una enérgica condena del presidente ruso, Vladímir Putin.
Asesinato del líder de Irán: Vladímir Putin y el fallecido ayatolá Alí Jamenei durante una reunión estratégica para consolidar la alianza ruso-iraní. (Foto AP).

MOSCÚ, Rusia, 1 de marzo de 2026.- El asesinato del líder de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha provocado una enérgica condena del presidente ruso, Vladímir Putin, quien calificó el hecho como un “crimen cínico”. A través de un telegrama oficial dirigido a Teherán, el jefe del Kremlin denunció que el ataque perpetrado por Estados Unidos e Israel representa una violación flagrante de todas las normas de la moral humana y del derecho internacional.

Putin recordó a Jamenei como un destacado estadista que fue clave para elevar las relaciones ruso-iraníes al nivel de una asociación estratégica integral. El asesinato del líder de Irán ocurrió el pasado 28 de febrero durante un bombardeo contra su residencia, aunque las autoridades persas no confirmaron oficialmente el fallecimiento hasta la noche del 1 de marzo, declarando 40 días de luto nacional.

Reacción rusa ante el asesinato del líder de Irán

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso también se pronunció de manera tajante, calificando la operación militar conjunta como un “acto de agresión armada no provocado”. Según la diplomacia de Moscú, Washington y Tel Aviv se han embarcado en una peligrosa aventura que acerca a la región hacia una catástrofe humanitaria y económica, sin descartar riesgos radiológicos debido a la naturaleza de los objetivos.

En este contexto, Moscú sostiene que el argumento de impedir que los iraníes adquieran armas nucleares es una “preocupación imaginaria”. Para el Kremlin, el verdadero objetivo tras el asesinato del líder de Irán es destruir el orden constitucional del país y eliminar a un liderazgo que se niega a someterse al dictado de la fuerza y al hegemonismo impulsado por Occidente.

Evacuación urgente y riesgos estratégicos

Ante la escalada de violencia, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia instó a sus ciudadanos en Irán e Israel a abandonar ambos países inmediatamente. Se recomendaron rutas de evacuación terrestres a través de Azerbaiyán y Armenia para quienes salen de territorio iraní, mientras que para aquellos en Israel se sugirieron salidas vía Egipto y Jordania bajo condiciones de máxima vigilancia.

Esta inestabilidad tras el asesinato del líder de Irán pone en jaque los planes estratégicos de Moscú. Irán es considerado un aliado vital y un “castillo” en el sur de Rusia; un eventual cambio de régimen o el caos interno expondría las fronteras del Cáucaso y Asia Central a la influencia directa de la OTAN, alterando el equilibrio de poder en el mar Caspio.

El futuro del corredor Norte-Sur

El experto orientalista Nikita Smagin advierte que la crisis podría paralizar proyectos vitales para el Kremlin. El corredor de transporte Norte-Sur, que atraviesa Irán, se ha vuelto la única ruta segura para Rusia bajo el actual régimen de sanciones. “La inestabilidad pone en duda esta arteria vital que salva a Rusia cuando otras rutas de tránsito están restringidas”, señala Smagin sobre el impacto del asesinato del líder de Irán.

Por eso, Rusia teme no solo la pérdida de inversiones en el sector del gas y petróleo, sino también la construcción de nuevas centrales nucleares. Un cambio de gobierno en Teherán podría resultar en una administración abiertamente antirrusa, dado el histórico apoyo del Kremlin al régimen anterior. La pérdida de este aliado estratégico dejaría a Moscú ante un bloqueo de transportes y una vulnerabilidad geopolítica sin precedentes.