Mercado mundial de la cocaína crece a ritmo récord según ONU

Incautaciones en puertos europeos, reflejo del crecimiento del mercado mundial de la cocaína.
Fotografía de archivo de la Policía de Costa Rica custodiando cocaína incautada en el aeropuerto de Alajuela (Costa Rica). EFE/Jeffrey Arguedas

VIENA, AUSTRIA, 26 de febrero de 2026.- El mercado mundial de la cocaína es el que más rápido crece a nivel global entre todas las sustancias ilícitas, impulsado por una producción récord en Sudamérica y el surgimiento de nuevos focos de demanda en regiones como África y Asia.

Según el informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), publicado este jueves en Viena, la producción de esta droga superó las 3.700 toneladas durante 2023. Esta cifra representa un incremento del 34% respecto al año anterior.

Esta expansión de la oferta se explica principalmente por la situación en Colombia, donde creció tanto el área de cultivo de coca como la capacidad de los laboratorios ilegales. En ese sentido, el mercado mundial de la cocaína muestra una diversificación geográfica sin precedentes.

Expansión del mercado mundial de la cocaína

En ese contexto, la ONU señala que el crecimiento del fenómeno no es solo cuantitativo, sino que también se ha vuelto más complejo. Aunque Europa y América del Norte siguen siendo los destinos principales, las rutas ilegales alcanzan ahora todas las regiones del mundo.

De hecho, en Europa occidental y central, las incautaciones superaron por quinto año consecutivo a las de Norteamérica. El dinamismo que presenta el mercado mundial de la cocaína permite que el 82% de las drogas interceptadas en puertos europeos correspondan a esta sustancia.

Mientras tanto, África dejó de ser una simple zona de tránsito para convertirse en un mercado de consumo activo. Las incautaciones en ese continente crecieron un 48% en un solo año, con señales de expansión preocupantes hacia África Occidental, Central y Austral.

Impacto de la violencia y nuevas regiones

Sin embargo, el informe ilustra el efecto más corrosivo del narcotráfico en Ecuador, donde las incautaciones crecieron un 30% en 2024. Este auge generó una ola de violencia letal vinculada a grupos criminales tanto locales como transnacionales que operan a nivel global.

En ese país, la tasa de homicidios se quintuplicó en apenas cinco años, evidenciando cómo la expansión del mercado mundial de la cocaína impacta directamente en la seguridad nacional. La violencia se ha vuelto una consecuencia inevitable del aumento en la producción de estupefacientes.

Por eso, los organismos internacionales advierten sobre el uso de técnicas de ocultación cada vez más sofisticadas. Los traficantes están alterando químicamente la droga para camuflarla en plásticos o tejidos, desafiando así los controles de seguridad rutinarios en los puertos.