Proyecto Vault de Trump: El golpe al monopolio de China

Donald Trump analizando el despliegue del Proyecto Vault de Trump para la seguridad mineral.
El presidente de los EE. UU. Donald Trump.

WASHINGTON, EE. UU., 7 de febrero de 2026.- Mediante el lanzamiento del Proyecto Vault de Trump esta semana, se marca el inicio de una estrategia agresiva para blindar la economía estadounidense frente al dominio de Pekín. Esta iniciativa establece una Reserva Estratégica de Minerales Críticos diseñada para almacenar más de 50 elementos esenciales, incluyendo tierras raras, litio y cobalto. Gracias a una inversión total de 12.000 millones de dólares, el plan garantiza un suministro de emergencia de 60 días para las industrias clave. Por consiguiente, Estados Unidos intenta reducir su vulnerabilidad ante posibles bloqueos comerciales en el mercado global.

Financiamiento y alianzas estratégicas

La estructura financiera del Proyecto Vault de Trump combina un préstamo de 10.000 millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de EE. UU. (EXIM) con capital privado. Hasta el momento, empresas líderes como General Motors, Boeing, Google y GE Vernova se han inscrito para participar en esta alianza público-privada. Dicho proyecto permite a las compañías adquirir materiales a precios fijos de inventario, protegiéndolas de la volatilidad. Por lo tanto, la industria manufacturera nacional contará con un respaldo inédito para su competitividad tecnológica.

Puntos clave de la reserva:

  • Inversión masiva: 12.000 millones de dólares iniciales.
  • Cobertura total: Más de 50 minerales críticos y tierras raras.
  • Socio estratégico: Participación activa de la Unión Europea y Japón.
  • Seguridad nacional: Control directo sobre el suministro para defensa.

El fin del control chino sobre las tierras raras

Lograr neutralizar la capacidad de China para utilizar los minerales como herramienta de presión política es el objetivo central del Proyecto Vault de Trump. Actualmente, el país asiático procesa cerca del 90% del suministro mundial de estos materiales, fundamentales para semiconductores y sistemas de armamento. En este sentido, el vicepresidente JD Vance subrayó la necesidad de evitar que el mercado sea inundado con minerales baratos que perjudiquen a los productores locales. En consecuencia, Washington ha acelerado la firma de acuerdos con proveedores en Australia, India y África.

“Estamos creando una bóveda estratégica que hará a nuestro país más seguro ante cualquier chantaje externo”, afirmó el mandatario.

Bajo esta nueva premisa, el despliegue de este proyecto representa el cambio más profundo en la política de suministros en décadas. La integración de la Unión Europea en este bloque mineral refuerza la intención de crear un mercado independiente de la influencia de Pekín. De esta manera, el año 2026 se posiciona como el punto de partida para la autonomía tecnológica de Occidente.