Granja Tres Arroyos crisis avícola: miles de pollos en riesgo

Productores alertan por la granja tres arroyos crisis avicola y la falta de alimento.

Buenos Aires, 6 de febrero de 2026.- La granja Tres Arroyos ha escalado en las últimas horas hasta convertirse en una verdadera emergencia productiva y sanitaria en las granjas integradas de todo el país. Productores de diversas regiones advirtieron que han dejado de recibir el alimento balanceado necesario y alertan que miles de aves podrían morir en cuestión de días si no se normaliza el suministro de manera urgente.

Emergencia en las granjas: “Se van a morir”

El impacto de la granja Tres Arroyos y la crisis avícola se siente con mayor crueldad en el primer eslabón de la cadena, donde los productores crían aves que son propiedad de la firma. En Colonia Santa Ana, Entre Ríos, el productor integrado Gustavo Chareun describió a La Nación una situación límite: pollos de 21 días están recibiendo apenas una fracción de la ración diaria necesaria.

“Hoy deberían comer entre 120 y 140 gramos por día y están comiendo apenas 20 o 30 gramos”, explicó Chareun, tras confirmar que el alimento no llegó en la fecha pactada originalmente. La falta de comida ya genera mortandad por estrés; el hambre provoca que las aves se amontonen, se asfixien o se agredan entre sí. “Si en dos o tres días no comen, se van a morir”, advirtió el productor, quien ya gestiona una salida de urgencia con intervención del Senasa para intentar salvar la producción.

Antecedentes y el fantasma de Cresta Roja

Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) señalaron que la granja Tres Arroyos, en crisis avícola, es un problema estructural que recuerda a los peores momentos del sector. Los antecedentes de situaciones similares incluyen casos emblemáticos como San Sebastián, Praver y Cresta Roja, quiebras que dejaron una extensa lista de damnificados y familias sin sustento.

“El panorama es complejo, triste y nefasto para el primer eslabón de la cadena productiva, quienes no tienen posibilidades de redefinir ni transformar su actividad”, apuntó la entidad. Según CRA, la cadena de pagos se ha empezado a romper, lo que deja a los dueños de los galpones en las puertas del quebranto definitivo.

La respuesta de la empresa y la realidad productiva

Desde la compañía, por su parte, aseguraron que la firma “opera con normalidad”, aunque reconocieron la existencia de tensiones financieras y operativas vinculadas a la granja Tres Arroyos en crisis avícola. Atribuyeron la situación a paradas de planta que retrasaron la faena, generando un “cuello de botella” con millones de aves vivas en crianza y un atraso en la facturación que tensionó las cobranzas.

Frente a este contexto, CRA entiende que es necesario avanzar hacia procesos de diálogo responsable entre todos los actores, acompañados por el Estado y la justicia. La transparencia será clave para proteger la continuidad de la producción, el empleo y la sustentabilidad de las economías regionales que hoy tambalean ante el avance de la granja Tres Arroyos en la crisis avícola.