Alquileres 2026 AMBA inflación: los precios superan al IPC

Buenos Aires, 2 de febrero de 2026.- Las renovaciones de febrero llegarán con incrementos promedio del 34%, pero la situación ya es crítica: en 2025, los alquileres subieron más del 70% en el AMBA y hasta el 120% en la Patagonia, triplicando la inflación. En una entrevista con Crónica TV, Gervasio Muñoz, representante de Inquilinos Agrupados, analizó el colapso del sector tras la derogación de la ley y advirtió sobre una “fiesta del mercado a costa de los inquilinos”.

“Con la derogación de la ley, los precios se dieron vuelta totalmente”, afirmó Muñoz, en diálogo con este medio. Sus declaraciones se alinean con los datos más recientes del INDEC: mientras la inflación interanual cerró en 31,5% en 2025, los alquileres en el conurbano bonaerense escalaron más del 70% y en la Patagonia alcanzaron el 120%. “Argentina es prácticamente el único país sin ningún tipo de regulación para las condiciones de alquiler”, sostuvo el referente, marcando un escenario de desprotección generalizada.

Según Muñoz, el impacto es directo en la economía de los hogares. “Los hogares se ven forzados a pagar aumentos cada dos, tres o cuatro meses, y deben pedir prestado hasta para cubrir la comida. Es un modelo donde ganan unos pocos, los dueños de muchas viviendas, y pierde la mayoría”, explicó. La Encuesta Nacional Inquilina, citada por el especialista, revela que el 25% de los inquilinos destina entre el 60% y el 100% de su sueldo al alquiler, mientras que el 68% está endeudado, principalmente para comprar alimentos y pagar la locación.

Precarización extrema: del “alquiler de camas” a la inseguridad alimentaria

La crisis ha dado lugar a fenómenos nuevos y alarmantes. Muñoz alertó sobre la masificación del “alquiler de camas”, que define como “la uberización total de la vivienda”. Según detalló, “ofrecen una cama en una habitación compartida, sin contrato. La persona junta dinero, vive un mes bajo techo y, cuando no puede pagar más, vuelve a la calle o a depender de familiares”. Este servicio puede llegar a costar $450.000, equivalente a un monoambiente en muchas zonas.

Los datos de la encuesta reflejan el ajuste dramático que hacen los inquilinos: el 91,7% redujo salidas, el 86,3% recortó gastos en vestimenta, el 60,3% achicó el consumo de alimentos y el 52,3% resignó gastos en salud. La inseguridad alimentaria es severa: solo el 38,5% realiza cuatro comidas diarias, mientras que un 4,5% come una sola vez al día.

Sin distinción entre alquiler temporal y vivienda

Muñoz también se refirió a la flexibilización contractual. “Hoy ya no existe diferencia legal entre alquiler turístico y para vivienda. Se puede hacer un contrato por un mes, en dólares, sin las viejas protecciones. Aquella regla de ‘vivienda: mínimo tres años’ desapareció”, señaló. En la Ciudad de Buenos Aires, esta dinámica se ve reflejada en los aproximadamente 30.000 anuncios de alquiler turístico en plataformas digitales.

Un futuro de mayor desigualdad y la mirada al mundo

Al proyectar el futuro, Muñoz fue contundente: “El mercado inmobiliario va a seguir en una fiesta absoluta a costa de los inquilinos. La desigualdad se va a profundizar muy rápido: un sector muy chico concentra más riqueza, y una mayoría empeora”. Como medidas urgentes, propuso “congelar el precio de los alquileres por al menos un año y suspender los desalojos”, aunque se mostró escéptico sobre la voluntad política para aplicarlas.

Finalmente, el representante de Inquilinos Agrupados contrastó la situación local con la internacional: “Todos los países regulan el precio del alquiler. A nosotros nos decían que tres años de contrato era mucho, pero en el mundo los plazos mínimos van de 5 a 9 años, o son indefinidos”. Mencionó casos como Canadá y una propuesta reciente de Donald Trump en Estados Unidos para restringir la compra de viviendas ociosas. “Allí hay impuestos fuertes a la vivienda vacía. Acá, el discurso es el opuesto”, concluyó Muñoz, en una entrevista que deja al descubierto la profundidad de una crisis que parece lejos de resolverse.