Régimen chavista libera a presos políticos tras presiones

Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, anuncia la amnistía general para presos políticos desde 1999 durante un acto en el Tribunal Supremo de Justicia, este viernes. La medida excluye delitos graves y responde a presiones internacionales. (Foto AP)

Venezuela, 31 de enero de 2026.- La presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, anunció este viernes una amnistía general desde 1999 para los presos políticos del chavismo, durante el acto de inicio del año judicial. La iniciativa, que excluye delitos como homicidios y violaciones de derechos humanos, llega tras documentarse 711 casos y presiones internacionales. El gobierno encargó la redacción del texto legal para su votación inmediata en la Asamblea Nacional, en un movimiento que divide aguas entre la oposición y las familias de los detenidos.

Detalles de la amnistía y exclusión de delitos graves

La Comisión de Revolución Judicial preparará el texto legal en las próximas horas. Según el anuncio oficial, la ley no incluirá a condenados por tres tipos de delitos. En primer lugar, quedan excluidos los homicidios. Además, no aplica para casos de tráfico de drogas. Finalmente, quienes tengan condenas por violaciones de derechos humanos tampoco serán beneficiados.

Durante su discurso, Rodríguez hizo un llamado explícito. Pidió que no prevalezcan “la venganza, la revancha ni el odio” entre quienes recuperen su libertad. Este tono conciliador marca un contraste con la retórica habitual del gobierno sobre los detenidos.

Cifras contrapuestas sobre excarcelaciones

Las organizaciones de derechos humanos y el gobierno presentan números muy diferentes. El Foro Penal documenta actualmente 711 presos políticos en Venezuela. Históricamente, el gobierno había negado sistemáticamente esta cifra. Durante años, calificó a los detenidos simplemente como “terroristas”.

Sin embargo, desde el 8 de enero, la situación muestra movimiento. El Foro Penal ha documentado 302 excarcelaciones. Por su parte, las cifras oficiales varían notablemente. El ministro del Interior habla de 808 liberaciones desde diciembre. Mientras tanto, el fiscal general menciona 643 medidas cautelares concedidas.

Reacciones divididas: esperanza y escepticismo

La respuesta política y social presenta dos caras claramente definidas. Desde un lado, figuras opositoras valoran el paso como necesario. Desde el otro, prevalece un profundo escepticismo por los antecedentes rotos.

“No es algo que voluntariamente el régimen haya querido hacer. Algunos presos llevan 23 años encarcelados”, declaró María Corina Machado, premio Nobel de la paz 2025, en el Hay Festival de Cartagena.

María Corina Machado atribuyó la decisión directamente a presiones estadounidenses. Además, cuestionó la capacidad de Rodríguez para generar confianza. La señaló como “incapaz” de generar estabilidad para una transición política genuina.

Por otro lado, diputados opositores reaccionaron con cautela positiva. Henrique Capriles y Stalin González valoraron la propuesta como un paso necesario. Las familias de los detenidos expresaron una mezcla compleja. Mostraron esperanza, pero también un escepticismo comprensible tras años de promesas incumplidas.

Contexto histórico de amnistías en Venezuela

Venezuela no promulgaba una amnistía general desde 2007. En aquella ocasión, Hugo Chávez perdonó a involucrados en el golpe de Estado de 2002. Posteriormente, en 2016, hubo un intento parlamentario que fracasó. El Tribunal Supremo lo declaró inconstitucional.

Más recientemente, en 2020, Nicolás Maduro concedió 110 indultos mediante decreto. Este movimiento ocurrió antes de unas elecciones legisláticas cruciales. Aquellos comicios fueron boicoteados por la mayoría de la oposición. La historia muestra, por tanto, que las amnistías suelen coincidir con momentos de presión política interna o externa.

Iniciativa paralela: transformación del Helicoide

La presidenta encargada anunció otra medida simbólica importante. Propuso convertir el Helicoide en un espacio social y deportivo. Este edificio es emblemático por varias razones. Sirve como sede del Sebin, el servicio de inteligencia venezolano. Además, ha sido señalado repetidamente como centro de torturas por organizaciones de derechos humanos. La transformación buscaría cambiar la percepción sobre este lugar.

Acercamiento con EE.UU. y presiones internacionales

La propuesta de amnistía coincide temporalmente con un deshielo diplomático. Existen acercamientos confirmados entre Rodríguez y la administración Trump. La presidenta encargada confirmó conversaciones telefónicas con dos figuras clave. Habló directamente con Donald Trump y con el senador Marco Rubio.

Los temas bilaterales abordados son estratégicos para Venezuela. Incluyen la reapertura del espacio aéreo, cerrado a vuelos internacionales. También se discutió la apertura petrolera a inversión extranjer. Estos diálogos sugieren que la amnistía forma parte de negociaciones más amplias. El gobierno buscaría aliviar sanciones económicas a cambio de gestos políticos.

¿Qué significa esta amnistía para el futuro de Venezuela?

Esta medida podría representar un punto de inflexión, pero con importantes advertencias. En primer lugar, prueba la efectividad de la presión internacional coordinada. En segundo lugar, abre una puerta mínima para la distensión política interna. Sin embargo, su implementación real determinará su verdadero impacto.

Las próximas semanas serán cruciales para evaluar tres aspectos clave. Primero, la transparencia en el proceso de liberación. Segundo, el tratamiento mediático de los excarcelados. Tercero, la continuidad de las conversaciones con Estados Unidos. La amnistía, por sí sola, no resuelve la crisis multidimensional de Venezuela. No obstante, podría crear condiciones ligeramente mejores para un diálogo nacional inclusivo.

(ct/euronews)