
Buenos Aires, 27 de enero de 2026.- El presidente Javier Milei escaló su conflicto con el sector industrial. En concreto, calificó de “Don Chatarrín” a Paolo Rocca, principal accionista del Grupo Techint. Este episodio se produjo después de que Tenaris, filial de Techint, perdiera una licitación clave. La misma correspondía a tuberías para el gasoducto de Vaca Muerta. Finalmente, la ganó la firma india Welspun.
Una polémica licitación con amplia diferencia
Según el ministro Federico Sturzenegger, la oferta de Welspun fue un 40% más baja. Además, el contrato es estratégico. Esto se debe a que implica suministrar caños para un ducto de 500 km. Dicho gasoducto unirá Neuquén con Río Negro. Por lo tanto, es vital para exportar Gas Natural Licuado (GNL).
El Gobierno defiende la apertura y baja de costos
Desde su perspectiva, Sturzenegger justificó la decisión. Según él, “caños más caros implican menor rentabilidad”. En consecuencia, esto reduciría inversiones y empleo. Asimismo, criticó las políticas de “compre nacional”. Argumentó que estas encarecen los insumos y perjudican la competitividad.
Techint denuncia competencia desleal y advierte riesgos
Por su parte, Techint respondió con una denuncia. Alegaron que la brecha de precios se debe a prácticas de dumping. Específicamente, Welspun usaba insumos chinos subsidiados. Frente a esto, Paolo Rocca lanzó una advertencia. Advirtió que esta situación amenaza la industria local y el empleo formal. A su vez, señaló que la alta carga fiscal argentina dificulta competir en igualdad.
Milei ataca a los críticos y defiende “la nueva Argentina”
A través de X, el Presidente ironizó. Escribió: “Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero… ya sabés quién le llena el sobre”. Luego, apuntó directamente. Mencionó a quienes salen “en defensa de Don Chatarrín de los tubitos CAROS”.
Un debate que redefine la política industrial
En definitiva, el caso reactiva una discusión de fondo. Se trata de apertura comercial versus protección industrial. Mientras que el Gobierno prioriza el costo inmediato, el sector industrial advierte sobre la pérdida de capacidades estratégicas. Este contexto global incluye subsidios extranjeros que distorsionan el mercado.
