Irán informa de daños y víctimas tras protestas masivas

El clérigo iraní Ahmad Khatami pronuncia su sermón durante la oración del viernes en Teherán, Irán, el viernes 5 de enero de 2018. (Foto AP/Ebrahim Norooza, Archivo).

IRÁN, 16 de enero de 2026.- Las autoridades iraníes informaron sobre los daños materiales provocados por las protestas que sacudieron al país en las últimas semanas, mientras continúan las restricciones al acceso a internet y crece la tensión dentro y fuera de las fronteras.

El clérigo de línea dura Ahmad Jatamí difundió las primeras cifras oficiales y aseguró que al menos 350 mezquitas, 126 salas de oración y otros 20 sitios sagrados resultaron dañados. También señaló que 80 viviendas pertenecientes a líderes de la oración del viernes fueron atacadas, un hecho que refleja el enojo de los manifestantes contra símbolos del poder religioso.

Según las autoridades, los disturbios afectaron además a la infraestructura sanitaria y de emergencia. Se reportaron daños en 400 hospitales, 106 ambulancias, 71 camiones de bomberos y unos 50 vehículos de asistencia.

Aunque las protestas parecen haber sido controladas dentro de Irán, miles de iraníes exiliados y simpatizantes se manifestaron en distintas ciudades europeas para expresar su rechazo al gobierno de la República Islámica.

En medio del bloqueo de internet, algunos ciudadanos cruzaron fronteras para poder comunicarse con el exterior. En la provincia turca de Van, varios iraníes afirmaron que viajaron únicamente para eludir el apagón digital. “Regresaré a Irán cuando vuelva internet”, dijo Mehdi, quien prefirió no dar su apellido por seguridad.

También se registró la salida de ciudadanos turcos que se encontraban en Irán al momento de los disturbios. Mehmet Önder, empresario textil de 47 años, relató que permaneció refugiado en su hotel en Teherán hasta que fue cerrado por razones de seguridad. Luego se alojó con un cliente hasta poder regresar a Turquía.

Önder aseguró haber escuchado intensos disparos durante las protestas. “No eran armas comunes. Eran ametralladoras”, afirmó, basándose en su experiencia previa en el ejército turco.

La crisis también tuvo derivaciones regionales. Un grupo separatista kurdo con base en Irak informó que lanzó ataques contra la Guardia Revolucionaria iraní en represalia por la represión en Teherán. El Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK) sostuvo que brindó apoyo financiero y realizó operaciones armadas para proteger a manifestantes.

En cuanto al saldo humano, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos reportó al menos 2.797 muertos, una cifra sin precedentes en décadas y comparable al contexto de la revolución de 1979. El organismo sostiene que los datos provienen de una red interna de activistas. El gobierno iraní no difundió cifras oficiales y los números no pudieron ser verificados de manera independiente.