
Buenos Aires, 30 de diciembre de 2025.- El Servicio Meteorológico Nacional emitió para este martes una serie de alertas amarillas por fenómenos que impactan en gran parte del país: altas temperaturas en la zona central, tormentas en el norte y fuertes ráfagas de viento en el sur. Según el organismo, se trata de posibles eventos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupciones momentáneas en las actividades cotidianas.
La advertencia por calor alcanza a amplias regiones de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, La Pampa, Mendoza y Neuquén. En todos los casos, las temperaturas superarán los 30 °C y, en algunas localidades, la sensación térmica podría acercarse a los 40 °C. El este de La Pampa y el oeste bonaerense aparecen entre las zonas más comprometidas, con registros considerados peligrosos, especialmente para niños, personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas.
En Córdoba y Entre Ríos, las máximas previstas rondan los 37 °C. En Mendoza y Neuquén, el pico de calor se concentrará durante la tarde, con valores que podrían llegar a los 34 °C. El escenario se repite en buena parte del centro del país, donde el termómetro marca cifras muy por encima de los promedios habituales para esta época del año.
La Ciudad de Buenos Aires atraviesa una seguidilla de jornadas con calor extremo y registros térmicos inusuales. Durante el lunes se mantuvieron valores elevados y continúa vigente una alerta naranja que afecta a millones de personas en el Área Metropolitana. La persistencia del calor y la ausencia de lluvias generan preocupación en el cierre de 2025 y en el arranque de 2026.
El foco del fenómeno se concentra en la franja central del territorio, con CABA como uno de los puntos más afectados. Para este martes, el pronóstico anticipa una máxima de 37 °C, sin probabilidades de precipitaciones. El miércoles no traerá alivio: el SMN prevé una máxima de 39 °C y una mínima de 27 °C, con cielos parcialmente despejados y elevada humedad, lo que podría intensificar la sensación térmica.
La alerta se extiende sobre toda la región metropolitana y varias comunas porteñas. Este nivel implica riesgos concretos para la salud, en especial para los grupos de riesgo. Se trata de un evento con anomalías térmicas marcadas, que lo diferencian de los episodios habituales del verano.
Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, La Pampa y el oeste de la provincia de Buenos Aires figuran entre las regiones más comprometidas. El mapa nacional de alertas difundido por el SMN muestra extensas áreas bajo nivel amarillo y naranja, con especial énfasis en el centro del país.
Los datos de estaciones meteorológicas confirman la magnitud del fenómeno. Según Meteored, la temperatura más alta del lunes se registró en Río Colorado, Río Negro, con 38,6 °C. Le siguieron Santa Rosa, en La Pampa, con 38,5 °C, y Bahía Blanca, en el sur bonaerense, con 38,2 °C. El portal advirtió que estos valores resultan elevados no solo por su intensidad, sino también por su amplia extensión territorial y por la posibilidad de que sean superados en los próximos días.
El escenario se explica por varios factores. Predominan los cielos despejados, lo que incrementa la radiación solar y limita el descenso de temperatura durante la noche. A esto se suma la circulación de vientos del norte, que transportan aire muy cálido hacia el centro del país y sostienen el ascenso térmico.
Las proyecciones para los primeros días de 2026 indican una leve mejora a partir del jueves 1 de enero. Para esa jornada se espera una máxima de 30 °C y una mínima de 19 °C en la Ciudad de Buenos Aires. Entre el viernes 2 y el sábado 3, las máximas oscilarán entre 28 °C y 31 °C, con mínimas de 18 °C a 22 °C. Hasta el domingo 4, el tiempo se mantendría estable, con cielos parcialmente nublados y baja probabilidad de lluvias.
Meteored destacó además un rasgo poco habitual de esta ola de calor: los valores más extremos se concentran en la zona central del país, cuando en otros veranos suelen registrarse en el norte argentino. Este desplazamiento del foco térmico aporta un componente atípico al fenómeno actual.
El calor extremo impacta de lleno en la vida cotidiana y en la infraestructura urbana. Las autoridades recomiendan evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, hidratarse con frecuencia y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, mientras continúan vigentes las alertas oficiales.
