San Martín: Basura, fuego, robo y drogas en un barrio sin ley

10 de noviembre de 2025.- Vista aérea panorámica del cruce de las calles Güemes y Belgrano, en el barrio Uta, en los fondos de Loma Hermosa, municipio de General San Martín, Provincia de Buenos Aires, inundada de todo tipo de residuos. Abajo a la derecha, varios vehículos robados e incendiados, y luego desmantelados, permanecen en el lugar. Foto: Edgardo Onsichuk para MiPeriódico.

Buenos Aires, 10 de noviembre de 2025 (Mi Periódico).- En el barrio Uta, ubicado en los fondos de Loma Hermosa, municipio de General San Martín, uno de los 135 partidos de la provincia de Buenos Aires, los vecinos enfrentan una realidad marcada por la falta de atención estatal, el abandono de espacios públicos y una creciente inseguridad. No hay patrullajes policiales por la zona.

En el cruce de las calles Güemes y Belgrano, toneladas de basura se acumulan, interrumpiendo el paso de peatones. Autos robados e incendiados forman parte de un paisaje cotidiano, mientras que vehículos volcados obstruyen la vereda, obligando a los niños y familias a sortear peligrosos obstáculos en su camino hacia la escuela.

Los vendedores de droga actúan con impunidad, y por la noche la situación de inseguridad empeora debido a la falta de iluminación.

10 de noviembre de 2025.- Vista aérea panorámica del cruce de las calles Güemes y Belgrano, en el barrio Uta, en los fondos de Loma Hermosa, municipio de General San Martín, Provincia de Buenos Aires. Foto: Edgardo Onsichuk para MiPeriódico.

En el corazón del barrio Uta, donde el abandono y la indiferencia han echado raíces profundas, se alza un paisaje de desolación que habla en silencio: la basura se amontona como un testigo mudo del olvido, mientras las calles, ahogadas en la oscuridad de la inseguridad, ven cómo los sueños de sus habitantes se disuelven en humo. Los autos robados, incendiados y desmantelados, no son solo restos metálicos, sino símbolos de un sistema que ha dejado de escuchar.

Este panorama de desolación y violencia es descrito por Mónica, vecina de la zona, quien señaló en una entrevista con MiPeriódico: “Estamos rodeados de basura, los autos robados son incendiados y luego desmantelados. El insoportable humo de las cubiertas de los vehículos incendiados penetra en nuestras casas, haciendo el aire irrespirable. Los chicos deben cruzar entre ratas y residuos solo para llegar a la escuela. No se puede vivir así. Esto tiene que terminar”.

En este contexto de abandono, la presencia de la policía es casi inexistente. La única vez que se ve a los oficiales es cuando los bomberos acuden a apagar algún incendio. Después de eso, la policía se retira, dejando la zona libre para que los delincuentes continúen su accionar. Además, personas con camiones y carros tiran basura sin control y, en ocasiones, amenazan a quienes intentan detenerlos.

Esta falta de control es un claro reflejo del vacío de poder del Estado, que al abandonar su rol de garante del orden y la seguridad, deja a los barrios más vulnerables en manos de la delincuencia.

La necesidad de intervención urgente

Mientras se construyen las 144 viviendas financiadas por el Banco Mundial en un predio lindante, al otro lado del zanjón Güemes, a pocos metros del Camino del Buen Ayre, los vecinos no pueden esperar más. La obra, aunque significativa, no resolverá de inmediato las condiciones de vida actuales. La falta de intervención en temas de salud, limpieza y seguridad no puede seguir postergándose.

En el caso de barrios como el de Uta, la falta de intervención efectiva de las autoridades locales y nacionales deja un vacío que favorece la criminalidad y el desorden.

La comunidad exige acciones inmediatas: la limpieza urgente de la zona, el retiro de autos robados e incendiados, el control efectivo de la venta de drogas y una mayor presencia policial para devolverle la seguridad a las calles. Los residentes aseguran que la espera ya se ha vuelto insoportable. La necesidad de cambio es urgente.

El bienestar de los vecinos de ese barrio no puede seguir siendo ignorado. La acción inmediata de las autoridades locales, en conjunto con una mayor colaboración comunitaria, es clave para restaurar el orden y mejorar la calidad de vida en esta zona olvidada.

10 de noviembre de 2025.- De frente, varios vehículos robados, incendiados y desmantelados permanecen sobre la calle Güemes, a metros del cruce con Belgrano, en el barrio Uta, en la localidad de Loma Hermosa, del municipio de Gral. San Martín. A la izquierda, otros dos vehículos volcados sobre una de las aceras. Foto: Edgardo Onsichuk para MiPeriódico.

En este contexto, la presencia de organismos internacionales, como el Banco Mundial, puede ser fundamental, pero debe ir acompañada de políticas públicas robustas, que impliquen un compromiso real del Estado para garantizar no solo la infraestructura, sino también la seguridad, la justicia social y la participación ciudadana.

En cada esquina hay rastros de una lucha que no se ve, pero que resuena en los gritos de quienes viven en la miseria del abandono. Los vecinos de Uta exigen no ser olvidados, un llamado urgente a la acción para devolver la luz, la seguridad y la esperanza a un barrio que, aunque olvidado por muchos, sigue resistiendo.