
Buenos Aires, 15 de septiembre de 2025 (Mi Periódico).- El precio del dólar continúa su ascenso imparable: el lunes escaló casi 1% más, sumando un alza de 9% en lo que va de septiembre, lo que coloca al billete mayorista apenas a centímetros de rozar el techo de la banda de flotación fijada en $ 1.471, punto al que el Gobierno debe empezar a intervenir. ¿Cuánta capacidad tiene el Banco Central para contener esta presión alcista? ¿Cómo reaccionará el mercado si se alcanza ese techo? Esa es la pregunta que resalta el diario iProfesional en su nota publicada este lunes.
En el mercado minorista, el dólar al público cerró en $ 1.475 en el Banco Nación; en el mayorista se cotizó a $ 1.467, apenas 4 centavos por debajo del máximo tolerado por la banda de flotación. Si ese piso es superado, el Banco Central ya anticipó que empezará a vender reservas para contener la cotización.
El Gobierno, por medio del economista Federico Furiase —director del Banco Central—, declaró la semana pasada que dispone de un “poder de fuego” aproximado de US$ 22.000 millones para frenar al dólar si se acerca al techo de la banda. “¿Por qué deberíamos anunciar que hay US$ 6.000 millones si ya anunciamos que en el techo de la banda hay US$ 22.000 millones? Que algunos no lo crean no depende de nosotros. Solo lo comprobarán si lo testean”, sostuvo en redes sociales.
El contexto político añade tensión al panorama: hasta fines de octubre se prevén múltiples fricciones por las elecciones legislativas nacionales. A ello se suman variables económicas desfavorables: el riesgo país supera los 1.100 puntos básicos, el Tesoro enfrenta dificultades para financiarse, y los ingresos genuinos por exportaciones están siendo opacados por el peso creciente de importaciones y turismo al exterior. Por su parte, la actividad económica da señales ambiguas.
En el mercado de futuros y opciones del Matba-Rofex, la cotización del mayorista para fin de septiembre cotiza ya en $ 1.479, superando el techo de la banda de flotación; para fin de octubre se ubica en torno a $ 1.544, unos $ 22 por encima de lo operado al cierre del viernes.
En resumen: los operadores estiman que el dólar mayorista romperá el techo de la banda en los próximos días.
¿Qué podría pasar si se supera la banda?
Si el dólar mayorista traspasa la banda de flotación, se espera que la demanda se detenga, pues pagar más que la referencia (actualmente $ 1.471) ya implicaría convalidar un valor “caro”, sobre el que el Gobierno seguramente intervendrá. Gustavo Quintana, analista de PR Cambios, señala a iProfesional:
“Cuando llegue al límite superior de la banda, teóricamente, el Banco Central pondrá posturas de venta en ese nivel y abastecerá todos los pedidos de compra que estén dispuestos a pagar ahí. No debería subir más en septiembre, dado que el límite de intervención se modifica en octubre.”
Cabe recordar que el sistema de bandas de flotación arrancó a mediados de abril con rango de $ 1.000 a $ 1.400, y desde entonces el techo se actualiza mensualmente en un 1%.
Operadores coinciden en que, ante la intervención oficial, los oferentes deberán aparecer: exportadores aprovecharán para liquidar, quienes necesitan pesos estarán presionados a vender dólares. Francisco Díaz Mayer, de ABC Mercado de Cambios, observa:
“El mercado va a seguir demandando divisas, pero los oferentes deberían también aparecer en esos valores, para también hacerse de pesos, porque no hay tantos en plaza, y los exportadores aparecen porque saben que de ese precio no se va a mover para arriba.”
Fernando Baer, economista de Quantum, advierte que, aunque la presión seguirá, el desenlace dependerá del poder de fuego real que destine el Gobierno para mantener la banda.
Nahuel Bernues, CFA y fundador de Quaestus, estima que el verdadero test será la credibilidad: si la banda es creíble, si la intervención será consistente. “Los que necesitan pesos aparecerán porque tienen que vender los dólares”, dice. Aunque aclara que quienes compran dólar para ahorro continuarán haciéndolo “sin importar el precio”. En cambio, los importadores podrían disminuir compras si anticipan bajas futuras de la divisa.
En definitiva, quienes necesiten pesos para cumplir obligaciones —una empresa que deba pagar sueldos, el Estado que deba honrar deuda, etc.— podrían liquidar divisas antes de que se alcance el techo.
Jorge Colina, economista de IDESA, explica que en la teoría de bandas, cuando el tipo de cambio se ubica en su techo, el Estado solo debe intervenir si tiene capacidad de persuasión, es decir, si los agentes creen que defenderá ese techo. Si lo logra, el tipo de cambio puede retroceder. Pero si no logra convencer, los especuladores podrían “atacar” hasta romperlo.
Colina añade que si el Gobierno insinúa flexibilizar el techo luego de las elecciones, está mandando señales ambivalentes: busca persuadir para que no haya un ataque inmediato al techo, pero esas insinuaciones pueden ser contraproducentes porque debilitan la credibilidad.
Andrés Salinas, economista de la Universidad Nacional de La Matanza, considera que lo positivo de la intervención es la señal institucional: “que efectivamente el Gobierno está y quiere cumplir el esquema de bandas”. Lo que importa —dice— es cuántas reservas sacrificará y cuánto margen tiene para negociar con el mercado. Salinas apunta también al mercado de futuros: “Es más atractivo comprar contrato de septiembre y vender al spot de hoy”, por efecto de expectativas cambiarias.
ATN y recomposición con las provincias
Pocos días después de que el Congreso discuta el veto presidencial al proyecto de recomposición universitaria, y tras el duro revés electoral en la provincia de Buenos Aires, el gobierno nacional hizo una jugada política: transfirió $ 12.500 millones en Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a cuatro provincias clave, informa El Cronista.
El dato no es menor: la semana anterior, Javier Milei vetó un proyecto que redistribuía equitativamente los ATN, según la nota del diario.
A raíz de un recambio en el gabinete, resucitando el Ministerio del Interior con Lisandro Catalán a la cabeza, hubo acercamientos con gobernadores de Chaco, Entre Ríos, Mendoza, Salta y Tucumán. Catalán mantuvo reuniones y buscó “fotos” mediáticas en su gira. Especialmente, se reunió con Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), este último crítico del oficialismo.
Las provincias favorecidas por los ATN fueron: Misiones ($ 4.000 millones); Entre Ríos ($ 3.000 millones); Santa Fe ($ 3.000 millones); y Chaco ($ 2.500 millones). Esto representa un monto muy superior al de agosto, cuando todos los ATN entregados sumaron unos $ 3.000 millones.
Entre Ríos se destaca: recibió fondos en agosto y también en septiembre, por un total de $ 6.000 millones de ATN en los dos meses. El motivo oficial: “desequilibrio financiero”.
En esa provincia, la alianza entre el gobernador Frigerio y La Libertad Avanza se cristaliza también en listas conjuntas para diputados y senadores. Chaco, otra de las beneficiadas, también presenta alianzas electorales similares; allí la transferencia se justificó por emergencia agropecuaria.
Santa Fe y Misiones operan de modo distinto: no forman parte de esas alianzas, sus gobernadores han sido críticos del gobierno nacional, y no fueron convocados en instancias como la Mesa Federal. En Misiones, el destino señalado fue una obra hídrica. En Santa Fe, fondos para una emergencia climática en María Teresa, localidad afectada por lluvias.
