
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 5 de mayo de 2025.- El Ejecutivo nacional enfrenta horas críticas en su intento por evitar el paro de transporte convocado por la Unión Tranviarios Automotor para este martes 6 de mayo. La medida, que afectaría principalmente al Área Metropolitana de Buenos Aires, surge tras el fracaso de las negociaciones salariales entre el gremio y las cámaras empresariales del sector.
Mario Calegaria, secretario de prensa de la UTA, manifestó que el cambio reciente en la Secretaría de Transporte no modifica sus reclamos, aunque dejó abierta la posibilidad de suspender la medida si reciben una oferta salarial mejorada. “Tiene que haber un ofrecimiento superior a lo que ya se había hecho”, afirmó el dirigente en declaraciones radiales.
Las empresas transportistas habían presentado una propuesta de tres pagos no remunerativos (40.000 pesos en mayo, 50.000 en junio y 70.000 en julio), que fue rechazada por considerarla insuficiente. La UTA mantiene su exigencia de un salario básico de 1.700.000 pesos mensuales, argumentando la grave pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
Desde el gremio emitieron un comunicado donde advierten sobre la urgencia de resolver la situación: “Llegamos al día de hoy con una crisis alarmante por la pérdida del poder adquisitivo. Ya no hay más tiempo, nuestros compañeros no pueden esperar respuestas tibias o conformistas”. El documento, firmado por delegados de todas las zonas del AMBA, reclama acciones inmediatas para recomponer los salarios.
Frente a esta situación, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, pidió a los dirigentes sindicales que “suspendan unos días” la medida de fuerza para permitir nuevas negociaciones con el flamante secretario de Transporte. “Sería un buen momento para sentarnos a analizar el tema”, expresó el funcionario, aunque reconoció que el Gobierno no cuenta actualmente con herramientas de conciliación obligatoria.
La amenaza de paro se extiende también a los servicios de media distancia, lo que amplificaría el impacto de la medida. En las próximas horas se definirá si las partes logran destrabar el conflicto o si, por el contrario, millones de usuarios se verán afectados por la interrupción del servicio de transporte público.
