
Roma, Italia, 16 oct. 2022.- Informes de las agencias de la Organización de Naciones Unidas, ONU, publicados en junio de este año, muestran que en 2021 unos 46 millones de personas más sufrían hambre en comparación con solo un año antes, y 150 millones más en comparación con las cifras de 2019, mientras que el número de personas con inseguridad alimentaria aguda pasó de 135 a 193 millones en solo dos años.
Un llamado de atención. La inseguridad alimentaria que vive el mundo no tiene precedentes, sobre todo por los conflictos provocados por el hombre, afirmaron los responsables de las agencias de Naciones Unidas con sede en Roma durante un acto para conmemorar el Día Mundial de la Alimentación.
El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, y el Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, aseguran que cada día más personas se ven abocadas al hambre y que la lucha contra la hambruna es más difícil que hace cinco años debido a los conflictos.
“El número de personas que padecen hambre sigue aumentando y en la actualidad asciende a 828 millones”, comentó Qu Dongyu, Director General de la FAO, en su discurso de apertura frente a otros representantes de organismos de la ONU, así como de embajadores extranjeros, reunidos en la sede de la FAO en Roma.
“Estas cifras son la triste confirmación de que demasiadas personas se están quedando atrás”, dijo Qu. Cálculos de la ONU revelan que 750.000 personas viven ahora en condiciones de hambruna en sólo cinco países: Afganistán, Etiopía, Somalia, Sudán del Sur y Yemen, cinco veces más que en 2020, una situación agravada por la guerra en Ucrania y otros conflictos.
“Justo cuando piensas que no puede ser peor, tienes a Etiopía, luego tienes a Afganistán, y piensas que no puede ser peor, y entonces el granero del mundo se convierte en una nación con las colas de pan más largas del mundo”, resaltó el director ejecutivo del PMA, David Beasley.
Antes de la guerra, la agricultura representaba alrededor del 20% del Producto Interno Bruto, PIB de Ucrania y el 40% de los ingresos por exportaciones, según la FAO.
“¿Cómo podemos celebrar hoy?”: Beasley
El llamado “granero de Europa” es invadido por Rusia y deja en incertidumbre a millones de personas que dependen de sus económicos suministros de grano y aceite de girasol en África, Oriente Medio y partes de Asia.
La guerra ha dañado buena parte de las tierras de cultivo, las cosechas, el ganado, la maquinaria y las instalaciones de almacenamiento, sumado a que obstaculiza el transporte y las exportaciones.
Los daños para el sector agrícola ucraniano oscilan entre 4.300 y 6.400 millones de dólares, según la FAO, lo que representa entre el 15% y el 22% del valor total del sector agrícola ucraniano, que, antes de la guerra, estaba estimado en 29.000 millones de dólares.
“¿Cómo podemos celebrar hoy?” preguntó Beasley al público.
“Oigo a muchos de nuestros amigos en esta sala hablar de que las agencias con sede en Roma colaboren más, Dios mío, necesito que colaboren más y que haya menos guerras y menos conflictos, porque si podemos acabar con las guerras y con los conflictos, podemos acabar con el hambre en el mundo”, comentó Beasley.
“Lo que más me preocupa es lo que está por venir, esto es, una crisis de disponibilidad de alimentos, pues las repercusiones de los conflictos y el cambio climático amenazan con sabotear la producción de alimentos mundial en los próximos meses”, agregó Beasley.
El Papa Francisco y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, también llamaron a “trabajar juntos” durante la ceremonia para celebrar el Día Mundial de la Alimentación.
El pontífice resaltó la necesidad de trabajar “para lograr soluciones justas y duraderas”, mientras que Guterres mostró su preocupación por el aumento del precio de combustibles y de fertilizantes causado por la guerra en Ucrania.
Hambre en América Latina en su punto más alto desde el año 2000
En África, una de cada cinco personas se enfrentaba al hambre en 2021, 20,2% de la población en comparación con el 9,1% en Asia, el 8,6% en América Latina y el Caribe, el 5,8% en Oceanía y menos del 2,5% en América septentrional y Europa, dice el informe.
“Tras incrementarse entre 2019 y 2020 en la mayor parte de África, América Latina y el Caribe y Asia, la prevalencia de la subalimentación siguió aumentando en 2021 en la mayoría de las subregiones, pero a un ritmo menor”, resalta el informe.
Según el organismo, en 2021 el hambre en América Latina y el Caribe se encontraba en su punto más alto desde el año 2000, alcanzando un total de 59.7 millones de personas experimentaron inseguridad alimentaria.
Solamente Haití registró una cifra récord de 4,7 millones de personas con hambre aguda, incluyendo 19.000 en condiciones de hambruna catastrófica por primera vez, según la FAO.
El organismo señala que la crisis atrapó a los haitianos “en un ciclo de creciente desesperación, sin acceso a los alimentos, el combustible, los mercados, los empleos y los servicios públicos, lo que ha paralizado al país”.
France24, con EFE, AP
