
BUENOS AIRES, 8 AGOSTO 2023 (MI PERIÓDICO).- La Justicia volvió a intimar al intendente municipal de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, para que en el término lleve adelante las medidas necesarias para erradicar los microbasurales de las calles Santiago del Estero, entre Hugo del Carril y Guatemala, en Loma Hermosa, y el existente sobre la calle Miramar, entre Soldado Caballero y Río Negro.
La ley es clara: está prohibido arrojar residuos en la vía pública y el deber de las autoridades justamente es cumplir y hacer cumplir la ley, impidiendo el arrojo de basura en la vía pública.
La medida judicial fue notificada a la municipalidad local por el Juzgado de Paz de Tres de Febrero en el mes de junio, pero hasta el momento el organismo no implementó ninguna medida concreta para su cumplimiento.
Es la segunda vez que la justicia le ordena al intendente Valenzuela terminar con los microbasurales.

Vecinos obligados a convivir con la basura aseguraron que es la misma municipalidad que libera la zona para el vuelco de desperdicios de todo tipo, y que personas que llegan de todos lados arrojan los residuos impunemente frente a las cámaras municipales que mantienen una actitud pasiva, y la ausencia de patrullajes preventivos policiales y de móviles de la Secretaría de Seguridad municipal.
En el mes de diciembre del 2022, la municipalidad erradicó por orden judicial el microbasural que mantuvo durante varios meses a pocos metros de la puerta de ingreso de la Escuela Primaria 36, en una de las esquinas de la plaza del Barrio Churruca.
Recordemos que, por ese entonces, contrariamente a la obligación legal de terminar con los microbasurales las autoridades municipales decidieron a espaldas de la ley instalar un gigantesco contenedor metálico para el vuelco de desperdicios a cielo abierto, en la vía pública, frente a la Escuela Primaria 36 y la esquina de la plaza Churruca. Resistiendo de ese modo las múltiples intimaciones del Ministerio de Ambiente provincial para erradicar el microbasural en los términos del artículo 9 de la Ley 13.592, que le impone a las autoridades municipales la obligación de clausurar dichos vuelcos.
Pero no sólo la batea colocada por la municipalidad trajo más problemas que soluciones en un lugar con pocos vecinos frentistas. Es dificil entender por qué se deberían acumular desperdicios durante días en una zona con calles asfaltadas, en donde existe la recolección diaria de residuos urbanos domiciliarios y dos veces por semana de áridos y de poda.
