Concurso preventivo de Jutex: la empresa que confeccionó prendas para Portsaid, Rapsodia y Jazmín Chebar acumuló un pasivo de $635,45 millones y detuvo la producción en Munro.

BUENOS AIRES, 29 de septiembre 2026.- Concurso preventivo de Jutex: la fabricante de indumentaria que confeccionó prendas para Portsaid, Rapsodia, Jazmín Chebar, La Martina y Desiderata presentó ante la Justicia un pasivo de $635,45 millones. La empresa no vende al público: produce para terceros. Llegó a esta instancia después de detener la producción en su planta de Munro y de acumular obligaciones impagas con bancos, proveedores, organismos fiscales y trabajadores.
Jutex se constituyó en 2009. En los últimos años había invertido para ampliar su capacidad productiva. Durante 2026, sin embargo, su situación financiera se deterioró hasta derivar en la cesación de pagos. La propia empresa fijó el 24 de abril como la fecha desde la cual dejó de cumplir regularmente con sus compromisos.
El concurso se presenta en un contexto adverso para toda la cadena textil. Según datos de la Fundación Pro Tejer, la producción del sector cayó 24,4% en el primer semestre de 2026 frente al mismo período del año anterior. Las fábricas, además, operaron en torno al 39% de su capacidad instalada.
Las importaciones también explican parte del problema. En el primer semestre de 2026, las compras de indumentaria al exterior crecieron 62% en volumen y 36% en dólares respecto del mismo período de 2025. Mientras las prendas terminadas ingresaban en mayor cantidad, la actividad local se derrumbaba.
La comparación con años previos agrava el panorama. Un análisis sobre datos oficiales indica que las importaciones de prendas de vestir del primer semestre de 2026 superaron en 86,3% a las del mismo período de 2023. En ese mismo lapso, la producción textil local cayó 34% y la confección de prendas, 13,7%.
Concurso preventivo de Jutex: qué pasó con la fábrica de Munro
En su presentación judicial, Jutex identificó un problema central en la planta que alquila en Borges 4803, Munro. Allí había instalado maquinaria y tecnología para producir.
La compañía no obtuvo la habilitación provincial necesaria para operar el establecimiento. Como consecuencia, debió detener la producción. Esa paralización provocó incumplimientos en los plazos de entrega y, más tarde, una caída en las ventas.
Jutex también atribuyó su crisis a la debilidad del mercado interno y a la mayor competencia de productos importados. En el pedido de concurso mencionó la pérdida de poder adquisitivo, el aumento del peso de los servicios sobre los ingresos de los hogares y una oferta creciente de artículos del exterior.
El deterioro financiero se hizo evidente en abril. La propietaria del inmueble de Munro intimó a la empresa por seis meses de alquileres impagos: noviembre y diciembre de 2025, y enero, febrero, marzo y abril de 2026.
Para entonces, las dificultades ya abarcaban otras obligaciones. La propia compañía reconoció que tampoco podía afrontar normalmente los vencimientos de préstamos bancarios e impuestos. Los fondos que generaba la operación ya no alcanzaban para cubrir el conjunto de sus compromisos.
Cómo se desencadenó la crisis
La nómina de acreedores que Jutex presentó muestra un pasivo total de $635,45 millones al 31 de mayo. La deuda se reparte entre bancos, proveedores, organismos fiscales, sindicatos y trabajadores.
Los bancos concentran una porción significativa de las obligaciones. La empresa declaró $68,39 millones con Banco Ciudad, $65,32 millones con Banco Nación, $61,35 millones con Banco Galicia, $52,32 millones con Banco Provincia y $23,22 millones con Credicoop. También figuran Banco Rioja y el Gobierno de La Rioja, con $26,32 millones cada uno.
Entre los proveedores, la mayor acreencia corresponde a Yersiplast, con $63,91 millones. Le siguen Bordados Z, con $17,48 millones, y Expreso Catamarca, con $9,14 millones.
La lista incorpora, asimismo, obligaciones laborales y sindicales. El Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines reclama $5,24 millones; el Sindicato Obrero de la Industria del Vestido, $1,69 millones; y la Unión Cortadores de la Indumentaria, $2,16 millones. A esos montos se suman dos créditos laborales individuales que en conjunto rondan los $26,4 millones.
La deuda de más de $635 millones
El deterioro fue veloz. En el ejercicio cerrado el 31 de marzo de 2025, Jutex había registrado una ganancia neta de $139,2 millones y conservaba un patrimonio neto positivo de $484,6 millones. En esa fecha declaraba activos por $749,4 millones y pasivos por $264,8 millones.
Poco más de un año después, la compañía entró en cesación de pagos y presentó ante la Justicia una nómina de acreedores por $635,45 millones.
Del crecimiento al cierre de la planta de La Rioja
El deterioro también llegó al proyecto con el que Jutex buscaba ampliar su capacidad productiva fuera de Buenos Aires. En abril de 2023, Rioja Textil, una firma vinculada a Jutex y controlada por los mismos socios, inauguró una planta en el Parque Industrial de La Rioja con una inversión inicial de $60 millones.
El establecimiento arrancó con unos 25 trabajadores. El plan original preveía alcanzar una producción de 30.000 prendas mensuales para abastecer a Jutex. En esa presentación se informó que la compañía fabricaba para Portsaid, Desiderata, Jazmín Chebar, Penguin, Paula, La Martina, Roxy, Quiksilver, Le Utthe y Rapsodia, entre otras marcas.
Tres años después, la planta cerró de manera definitiva. A fines de abril de 2026, Rioja Textil desvinculó a los 17 trabajadores que aún conservaba y dejó de operar. La Secretaría de Trabajo provincial informó que la empresa ya venía reduciendo su dotación de forma progresiva antes de tomar la decisión final.
El cierre coincidió casi exactamente con el deterioro financiero de Jutex. El 24 de abril la fabricante fijó el inicio de su cesación de pagos y pocos días después la planta riojana dejó de funcionar. Ahora Jutex deberá intentar reestructurar sus obligaciones en el concurso preventivo, igual que otras tantas empresas del sector que atraviesan una crisis profunda.
Con información de Ámbito.
