El voto evangélico ocupa un lugar central en la recta final de las elecciones de Brasil

El electorado evangélico representa cerca del 27% del padrón brasileño y se convirtió en un sector clave para las campañas, mientras Lula busca ampliar su respaldo antes de la primera vuelta del 4 de octubre.

Voto evangélico: Lula durante un acto de campaña en Brasil
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, participa de un acto religioso junto a líderes evangélicos.

BRASILIA, 27 de septiembre de 2026.- El voto evangélico ocupa un lugar central en la recta final de las elecciones presidenciales de Brasil, a una semana de los comicios. El sector representa cerca del 27% del padrón y mantiene una relación compleja con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección.

Según una encuesta del Instituto de Estudios de la Religión (ISER), realizada junto con Quaest y difundida esta semana, el 39% de los evangélicos expresó una valoración negativa de la gestión de Lula. El dato forma parte del escenario que explica los esfuerzos de la campaña oficialista por acercarse a ese electorado en las últimas semanas.

Los comicios brasileños se realizarán el 4 de octubre. Si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre. El Tribunal Superior Electoral (TSE) informó que hay 12 candidaturas registradas para la Presidencia.

Voto evangélico: por qué es clave en Brasil

El peso electoral de los evangélicos convirtió a ese sector en un grupo relevante para las campañas presidenciales. Sin embargo, especialistas advierten que no se trata de un electorado uniforme ni de un bloque que responda automáticamente a una candidatura determinada.

La investigadora del ISER Magali Cunha sostuvo que la identificación religiosa no implica necesariamente una preferencia electoral única. En la misma línea, Nilza Valéria, coordinadora del Frente Evangélico por el Estado de Derecho, cuestionó la idea de que los evangélicos constituyan un bloque político homogéneo.

La diversidad interna del sector resulta relevante para la campaña. Aunque existen posiciones conservadoras dentro de una parte del movimiento evangélico brasileño, también hay votantes que respaldan a Lula y sectores que cuestionan la utilización política de la religión.

Lula refuerza su mensaje hacia las iglesias

Ante la importancia electoral del sector, Lula reforzó sus mensajes dirigidos a los evangélicos durante la campaña.

El presidente difundió una carta destinada a ese electorado con referencias bíblicas y alusiones a la familia. Su campaña también incorporó canciones publicitarias con participación de pastores. En una reciente reunión con líderes evangélicos, Lula hizo referencias a Jesucristo y explicó el significado que atribuye al color rojo utilizado por su partido.

La primera dama, Rosângela “Janja” Lula da Silva, también participó en una pieza de música góspel utilizada por la campaña presidencial.

Estos movimientos se producen en un electorado que también incluye a mujeres, población negra y beneficiarios de programas sociales, entre otros grupos que forman parte de la base electoral que Lula busca consolidar. Al mismo tiempo, las investigaciones citadas muestran que las posiciones políticas dentro de las comunidades evangélicas son diversas.

Un electorado que no vota en bloque

Una investigación citada en el análisis sobre el voto evangélico señala que ocho de cada diez evangélicos se oponen a que se discuta política dentro de los espacios religiosos.

Al mismo tiempo, el estudio identifica una intensa circulación de contenidos políticos y electorales a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería vinculadas con comunidades religiosas.

La investigadora Magali Cunha también advirtió sobre la circulación de desinformación en esos espacios. En particular, mencionó contenidos que adoptan apariencia de noticias y apelan al miedo alrededor de cuestiones de política pública y casos de corrupción.

El fenómeno agrega otra dimensión a la campaña. No se trata solamente de captar el voto de un grupo numeroso, sino también de disputar la interpretación de temas políticos y sociales que circulan dentro de comunidades religiosas y redes digitales.

Qué muestran las encuestas sobre el voto evangélico

Un sondeo de BTG/Nexus divulgado el 8 de septiembre registró diferencias entre Lula y Flávio Bolsonaro dentro del electorado evangélico. Según esa medición, Flávio obtuvo 45% de intención de voto en ese segmento frente al 27% de Lula en primera vuelta.

La misma encuesta registró, entre el conjunto de los entrevistados, 39% para Lula y 35% para Flávio Bolsonaro. El estudio entrevistó a 2.002 electores entre el 4 y el 7 de septiembre.

Los resultados corresponden al momento en que fue realizado el sondeo y deben leerse como una medición de intención de voto, no como un resultado electoral.

Con la primera vuelta prevista para el 4 de octubre, el peso del electorado evangélico seguirá siendo observado por las campañas. Sin embargo, los datos disponibles también muestran que se trata de un sector amplio y diverso, cuyas preferencias no pueden reducirse a una única posición política.