Luz y gas: 7 millones de familias pierden subsidios en enero

Buenos Aires, 28 de noviembre de 2025.- El Gobierno implementará cambios en los subsidios a la luz, el gas y las garrafas a partir del 1 de enero de 2026 en todo el país. La idea del Ministerio de Economía es otorgar la ayuda “solamente a quienes la necesitan, cuando la necesitan”, por lo que focalizará el gasto público y continuará el ajuste fiscal el año que viene. Esto se reflejará para los usuarios como un nuevo aumento en las boletas.

La iniciativa reemplazará la actual segmentación por niveles y los programas vigentes para establecer un sistema único, más acotado y orientado a los hogares de menores ingresos. Solo habrá dos categorías: quienes reciban asistencia y quienes paguen el costo pleno de la energía. El propósito oficial es transparentar precios, elevar la proporción del gasto que asumen los usuarios y sostener la disciplina fiscal.

El impacto será principalmente sobre 7.500.000 familias que perderán los subsidios, un 45% de la población argentina. Los otros 9.100.000 millones de hogares que mantendrán la ayuda del Estado nacional tendrán modificaciones en sus bloques de consumo subsidiables, que se ajustarán según la estación del año.

La Secretaría de Energía abrió a consulta pública el proyecto por quince días hábiles. Los usuarios actuales podrán actualizar su declaración jurada si fuera necesario. En el Gobierno afirman que el clima político favorable tras la última victoria legislativa de La Libertad Avanza permite encarar la reforma desde el año próximo.

El acceso al subsidio se limitará a los hogares con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, equivalentes a 3.641.397 pesos mensuales. El criterio es más estricto que el actual y mantiene las exclusiones patrimoniales: quienes posean embarcaciones o propiedades adicionales quedarán fuera del beneficio.

Todos los inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos serán migrados automáticamente al nuevo sistema, con posibilidad de actualizar datos. Los usuarios de gas propano indiluido por redes o garrafas de 10 kilos que aún no figuren en el registro deberán incorporarse mediante el sitio oficial.

Hoy, la asistencia consiste en descuentos sobre el precio de la energía consumida, con cargos de distribución, transporte e impuestos que se mantienen aparte. Ese esquema tripartito será reemplazado por un sistema binario. Los hogares beneficiarios recibirán una cobertura del 50 por ciento del costo de la energía en los meses de mayor demanda, con una bonificación menor durante el resto del año.

En electricidad, el subsidio cubrirá la mitad del precio sobre un bloque de 300 kWh mensuales en invierno y verano, y de 150 kWh en primavera y otoño. En gas natural, la asistencia también será del 50 por ciento, pero solo entre abril y septiembre, sin bonificación para el resto del año. La cantidad de metros cúbicos subsidiados variará según región para contemplar diferencias climáticas.

En el caso de garrafas y gas propano, la ayuda será directa y se acreditará mediante billeteras virtuales. Las 3,3 millones de familias que ya cobran el Programa Hogar serán trasladadas automáticamente al nuevo régimen, que busca reglas más uniformes y simples. Quienes usen gas propano por redes y aún no estén inscriptos podrán registrarse desde enero. El subsidio para garrafas equivaldrá a media garrafa por mes durante todo el año, más una unidad extra en invierno, con acreditación inmediata tras la compra a través de sistemas electrónicos como Mercado Pago.

La transición será gradual. En enero de 2026, la bonificación extraordinaria llegará al 25 por ciento adicional para luz y gas, de modo que la cobertura total será de 75 por ciento en electricidad y de 25 por ciento en gas durante ese mes. Ese plus se reducirá mes a mes hasta desaparecer en diciembre, con el fin de evitar saltos fuertes en las facturas del período frío.

Las facturas exhibirán el costo real de la energía. Desde 2026, los valores PIST para gas y PEST para electricidad reflejarán los costos efectivos de producción, sin márgenes ni subsidios indirectos. El precio mayorista del gas se fijará en 3,80 dólares por millón de BTU todo el año, lo que elimina variaciones estacionales. La electricidad mostrará un precio alineado con el valor monómico de generación, estimado en 75 dólares por MWh.

Las auditorías recientes permitieron depurar el padrón y detectar 2.590.000 casos que recibían subsidios sin cumplir requisitos, entre ellos 370.000 solicitudes realizadas a nombre de personas fallecidas y más de 15.000 hogares en barrios privados. El Ejecutivo sostiene que el nuevo régimen busca corregir distorsiones y dirigir los recursos a quienes realmente los necesitan.

El objetivo fiscal es reducir el gasto en subsidios energéticos al 0,5 por ciento del PBI en 2026, equivalente a unos 3.000 millones de dólares. Implica un descenso respecto del 0,65 por ciento previsto para 2025 y del 1,5 por ciento heredado en 2023. Con el nuevo esquema, los hogares pagarán en promedio el 76 por ciento del costo eléctrico y el 79 por ciento del gas. Según las proyecciones oficiales, el 80 por ciento de los hogares de menores ingresos pagará menos de 34.000 pesos mensuales por gas en el mes más frío y el 87 por ciento abonará menos de 38.000 pesos por electricidad en el pico estacional. Quienes superen los bloques subsidiados deberán pagar el consumo excedente a precio pleno.

Las zonas frías mantendrán sus regímenes diferenciales, sujetos a la definición final del Presupuesto 2026. El Gobierno afirma que la asistencia deja de ser generalizada y se focaliza en hogares vulnerables, con actualización constante de datos y auditorías permanentes.

Economía sostiene que la reducción de subsidios irá acompañada de ajustes graduales de tarifas y de una mayor focalización de la ayuda para amortiguar el impacto sobre las facturas promedio. También anticipó que no se esperan cortes masivos de electricidad durante el verano, aunque persisten riesgos en áreas con redes debilitadas.