Milei viaja a EE.UU. en busca de apoyo y divisas

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Buenos Aires, 22 de septiembre de 2025.- El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, reprogramaron su viaje a Nueva York en medio de una creciente tensión financiera. En apenas tres días, las reservas internacionales se redujeron en 1.100 millones de dólares, mientras el riesgo país superó los 1.500 puntos. La misión oficial busca un respaldo financiero urgente que estabilice el mercado cambiario y permita afrontar compromisos de deuda en los próximos meses.

Durante la visita, Milei participará en la Asamblea General de la ONU y mantendrá reuniones bilaterales de alto perfil. Entre ellas, un encuentro con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, otro con el expresidente Donald Trump y, posiblemente, uno con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.

Según fuentes oficiales, el Gobierno argentino negocia una línea de swap de entre 3.000 y 10.000 millones de dólares, canalizada a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, por sus siglas en inglés) de Washington. Esta herramienta permitiría intercambiar pesos por dólares al tipo de cambio vigente, con un compromiso de reversión al vencimiento, y actuaría como un puente financiero para cubrir pagos clave en enero y julio de 2026, tanto con acreedores privados como con el propio FMI.

El contexto es complejo: el dólar minorista alcanzó los 1.515 pesos, los bonos soberanos se desplomaron y la confianza de los inversores se deterioró de manera acelerada. Argentina necesita acceder nuevamente al financiamiento voluntario para refinanciar vencimientos, pero el actual nivel del riesgo país imposibilita esta opción. De acuerdo con estimaciones de la consultora 1816, el país debe enfrentar pagos por 2.300 millones de dólares en lo que resta de 2025, otros 12.800 millones en 2026 y cerca de 19.000 millones en 2027.

No sería la primera vez que se recurre a este tipo de operaciones. Entre 1980 y 1994, Argentina concretó ocho acuerdos de swap por un total de 4.000 millones de dólares, con un fuerte involucramiento del ESF. El último tuvo lugar en marzo de 1995, por 1.000 millones, que se utilizaron un mes más tarde.

Este tipo de financiamiento suele implicar condiciones. En el caso de México en 1995, por ejemplo, las exigencias incluyeron la reducción del gasto público, el congelamiento de salarios estatales, una política monetaria más estricta para controlar la inflación, y la limitación del uso del crédito únicamente al refinanciamiento de deuda. Además, se requirió respaldo con exportaciones energéticas de Pemex.

En ese marco, fuentes del Banco Central advirtieron que será difícil obtener una nueva línea sin condicionalidades estrictas. Por el momento, gran parte de las versiones sobre el acuerdo provienen del lado argentino, aunque el Gobierno confía en que la cercanía ideológica de Milei con Trump y la sintonía con Washington facilitarán un nuevo paquete de asistencia. En abril, el expresidente estadounidense ya había presionado a favor de un desembolso del FMI para la Argentina.

Previo al viaje, Milei afirmó que se están llevando a cabo múltiples negociaciones con Estados Unidos y que avanzarán en todas las que resulten relevantes para mejorar la situación económica del país.

En las horas previas a la apertura de los mercados, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, envió un mensaje contundente a favor del Gobierno argentino. Afirmó que Estados Unidos considera a la Argentina un aliado de importancia estratégica en América Latina, y aseguró que el Tesoro está dispuesto a hacer lo necesario, dentro de su mandato, para brindar apoyo.

Entre las medidas posibles, mencionó la activación de swaps, la compra directa de divisas y la adquisición de deuda soberana nominada en dólares, con intervención del Fondo de Estabilización Cambiaria.

Además, destacó que las oportunidades de inversión privada en el país siguen siendo amplias y expresó optimismo sobre el futuro. Subrayó la confianza en las reformas promovidas por Milei, orientadas a ordenar las finanzas públicas y sentar las bases para un crecimiento sostenido. “Argentina volverá a ser grande de nuevo”, expresó.

Por último, Bessent anticipó que se reunirá con Milei y Trump en Manhattan, y que luego del encuentro se brindarán más detalles sobre los acuerdos alcanzados.

Con El Economista