Macri acusó al radicalismo de “transar” con Massa y reafirmó su apoyo a Milei en el balotaje

CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES, 28 OCTUBRE 2023.- “Ellos han tenido permanentes reuniones con Massa, con [Gerardo] Morales a la cabeza, le han apoyado todas las leyes que Massa pedía en contra de la decisión de la mayoría”, denunció en declaraciones radiales.

En la misma línea, detalló: “Morales, Yacobiti, Lousteau, todo el tiempo tranzando por detrás de nosotros. Siempre hubo intercambio de cosas puntuales, siempre hay una excusa ‘mi provincia’, ‘la universidad’, en contra del interés de la mayoría de los argentinos”.

El exfuncionario reveló además que el senador Martín Lousteau y el dirigente Emiliano Yacobitti le pidieron a Bullrich, la noche de las elecciones generales, que no le pegara a Massa en su discurso en el búnker. “Ellos se sienten más cómodos con Massa que con la línea del PRO, pero hemos sabido convivir y vamos a decir en qué cosas vamos a seguir trabajando unidos para defender la institucionalidad gobierne quien gobierne”, remarcó Macri.

“No puede ser que bajo la falsa neutralidad, la vicepresidenta del radicalismo diga que va a votar a Massa, pero está mal que Patricia Bullrich salga a decir que vota a Milei. Por favor, un poco de sinceridad”, se mostró enojado, y continuó: “¿Cómo van a echar a alguien por oponerse que el kirchnerismo se quede en poder? ¿Dónde se ha visto?”.

Y continuó: “Que Martín Lousteau trate de explicar dónde está parado, que diga que va a votar a Massa, no me extrañaría nada de alguien que siendo embajador en los Estados Unidos abandonó la embajada justo cuando el Presidente iba a visitar a los Estados Unidos”.

“Que lo diga. Basta de tirar la piedra y esconder la mano. Que lo diga. Y el día que termine la elección nos reuniremos todos en Juntos por el Cambio y discutiremos las cosas sobre la mesa”, insistió.

Las críticas del expresidente se hicieron extensivas a los referentes del PRO que no aceptaron respaldar al libertario entre los que se encuentra Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, entre otros: “Ellos tienen una visión coherente con el anterior. Lamenté que no hayan adherido a una propuesta de cambio más contundente”.

“Lo que se ha hecho no da excusa a nadie para creerse los dueños de Juntos por el Cambio y andar echando a nadie. Los que de verdad son neutrales, se manifiesten, pero aquellos que usan la neutralidad para manifestar su apoyo a Massa que lo digan también”, subrayó.

Consultado sobre los cuestionamientos de la líder de la Coalición Cívica, Elisa “Lilita” Carrió aseveró: “Cuando a la gente le gana el ego, se transforma en alguien que no puede construir nada bueno y lo que tenemos que lograr es recordar quién nos dio poder, que es la gente, y eso es para construir, no para dañar”.

El respaldo “incondicional” a Milei
En otro pasaje de la entrevista, el expresidente reafirmó su apoyo al que definió como “incondicional” al candidato de La Libertad Avanza al precisar que es “hoy, el que lidera la propuesta del cambio”.

“La interna no nos salió bien, eso le pareció a nuestro electorado y eso le permitió a Javier crecer en su propuesta. Me cansé de ir a programas a pedir el voto a Patricia, pero no nos alcanzó. La juventud apostó a alguien nuevo”, planteó, y completó: “Milei nos ganó la pole position por tener una propuesta más contundente”.

Macri reveló que el diputado libertario se mostró abierto a incorporar críticas señaladas y contó el pedido de disculpas con Bullrich luego de haberla acusado de “montonera tira bombas”. Además, insistió en que no hubo un acuerdo político sino un apoyo táctico.

“No hemos pedido nada, tenemos esta actitud y la ratifico. No venimos en toma y daca, venimos a colaborar con lo que sea y no se habló de ningún cargo y las simpatías con dirigentes nuestros corren por cuenta de él”, concluyó Macri.

Tras el pacto de Macri y Bullrich con Milei, los intendentes bonaerenses de JxC discuten el nuevo mapa de poder

Juntos por el Cambio (JxC) perdió y se rompió. Patricia Bullrich quedó afuera del balotaje que disputarán el 19 de noviembre Sergio Massa y Javier Milei, los dos más votados el domingo pasado, y pactó -a instancias de Mauricio Macri- con el candidato de La Libertad Avanza. Fue la decisión que llevó al quiebre de la coalición. Esta situación interna de turbulencia política dividió al frente y desató un reacomodamiento político. Los intendentes bonaerenses de JxC no están exentos de lo que sucede y buscan alzarse como un polo de poder que dispute el liderazgo opositor desde la provincia de Buenos Aires.

Los 47 intendentes de JxC conversaron los días posteriores a la elección y buscaron unificar criterios ante la crisis política que se desató por la ruptura de Bullrich y Macri con el resto del frente. Si bien aún no definieron sus posturas, los jefes comunales viven una situación similar a la de La Liga de Gobernadores de la oposición.

Los intendentes apuestan a mantener una línea de equidistancia de cara al balotaje. Si bien algunos tienen simpatía por Milei, especialmente en el PRO, y otros están más cerca de Massa, enrolados en la UCR, el criterio general es no explicitar apoyo a ninguno. Especialmente porque tendrán una responsabilidad de gobierno y necesitan conservar una cordialidad institucional con el futuro presidente. Para cualquier jefe comunal resulta inconducente iniciar un mandato en abierta confrontación con quien llegue a la Casa Rosada.

El anuncio de Bullrich sobre apoyar a Milei aceleró la desintegración de JxC y apuró el posicionamiento de los distintos espacios internos. En el PRO se dividieron las aguas, dado que Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y otros referentes del partido rechazaron el pacto con el libertario y se mantendrán neutros. Con Gerardo Morales, Martín Lousteau y Alfredo Cornejo a la cabeza, la UCR también optó por no pronunciarse ante el balotaje, conserva la neutralidad y anunció que serán oposición de cualquier nuevo Gobierno. Dentro del partido hay matices, como Luis Petri, que se inclinó por seguir a Bullrich, o como María Luisa Storani, que deslizó un apoyo a Massa. Pero el grueso acató la decisión institucional del partido.

El conflicto que provocó esta antinomia revela una vez más las debilidades que presenta el PRO para la toma de decisiones: es un partido que nació verticalista, con la conducción unívoca de Macri, y que hoy vive una horizontalidad que, ante la falta de institucionalización, obtura la toma de definiciones. Lo que en el partido amarillo llaman “libertad de acción”, en la teoría política se consignaría como “indisciplina partidaria”. Es una diferencia con el radicalismo, que tiene una estructura sólida de organización: salvo excepciones, los dirigentes de la UCR tienden a ser orgánicos y acatan la postura que el Comité Nacional tomó.

Esa situación se refleja en la reconfiguración del intendentismo de Buenos Aires. En el caso del PRO, antes de la elección gobernaba 20 municipios y ahora quedará con menos de 15. Por la derrota en PBA, los jefes comunales quedaron huérfanos de liderazgo. A su vez, ante la caída de municipios clave como Lanús y la inminente posibilidad de perder La Plata, se abre una discusión interna por la conducción del partido a nivel provincial.

En el PRO emergerán cuatro intendentes como caciques del partido en Buenos Aires, que disputarán la conducción en la provincia. Guillermo Montenegro (General Pueyrredón-Mar del Plata), Soledad Martínez (Vicente López), Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Ramón Lanús (San Isidro). Son los intendentes que gobernarán municipios de peso electoral y visibilidad provincial y nacional.

En tanto que Diego Santilli, Néstor Grindetti, Cristian Ritondo y Jorge Macri intentarán conservar sus estructuras e incidir políticamente. El primo del ex Presidente corre con la ventaja de que será el jefe de Gobierno de la Ciudad, con todo lo que eso implica políticamente y en términos de recursos para tener visibilidad, y porque retuvo los cuatro municipios sobre los que gravita: Vicente López, Junín, Pergamino y 9 de Julio.

A finales de este año, está previsto que el PRO elija nuevas autoridades en la provincia. Jorge Macri tiene intenciones de impulsar a Soledad Martínez como nueva Presidenta del partido. Actualmente, ese puesto está a cargo de Daniela Reich, legisladora bonaerense y esposa de Valenzuela, mandatario de Tres de Febrero. Quien también pretende tomar impulso provincial es Montenegro, apalancado en la vidriera turística que le da Mar del Plata y que le garantiza pantalla nacional. Además, General Pueyrredón tiene cerca de 600 mil habitantes y será el municipio más poblado que gobernará el PRO desde el 10 de diciembre.

Otros intendentes de JxC de peso, que no son del PRO ni de la UCR, son Jaime Méndez, de San Miguel, cuyo padrino político es Joaquín De La Torre. El legislador bonaerense tiene incidencia política en el conurbano y pujará espacios de poder en la coalición. Además, Manuel Passaglia seguirá gobernando San Nicolás, distrito clave de la Segunda Sección. El dirigente tiene cercanía política con Macri y Bullrich, aunque no exteriorizó su voluntad respecto al balotaje. Será el referente político de JxC en su sección junto a Javier Iguacel, intendente saliente de Capitán Sarmiento y referente del PRO en la provincia. A ellos se suma Sebastián Abella, intendente del partido amarillo que fue reelecto en otro municipio del conurbano como Campana que tiene más de 100 mil habitantes.

La UCR elige la neutralidad y mantiene una postura orgánica

Por el lado del radicalismo, el partido se plegó a la decisión del Comité nacional de ser neutrales ante el balotaje entre Massa y Milei. La UCR bonaerense la conduce Maximiliano Abad, senador nacional electo de la mano de Bullrich. Sin embargo, el legislador marplatense adoptó una postura orgánica, por su rol institucional. En tanto que Miguel Fernández, intendente saliente de Trenque Lauquen y ex compañero de fórmula de Grindetti, preside el Foro de Intendentes radicales de la provincia. El dirigente seguirá ejerciendo ese rol de momento. Los más de 30 intendentes radicales apuestan a mantenerse unidos y dentro de los lineamientos que fije institucionalmente el partido centenario a nivel nacional y provincial.

Ante la derrota de Gustavo Posse en la interna de JxC, que cayó con el macrista bullrichista Ramón Lanús, la UCR perdió el municipio más relevante que gobernaba. En este escenario, el principal distrito conducido por un radical será Tandil, que seguirá en manos del imbatible Miguel Lunghi. Otros dirigentes que buscarán incidir en la reconfiguración del radicalismo bonaerense son los hermanos Facundo y Gastón Manes. Lo propio intentarán Lousteau y Emiliano Yacobitti desde la estructura de Evolución radical. No obstante, la presidencia del partido continuará, hasta 2025, a cargo de Abad.

Después de la elección del 22 de octubre, otra incógnita es el futuro de los bloques de JxC en la Legislatura de Buenos Aires. Tanto en Senado como en Diputados, la coalición perdió representación. En la Cámara de Senadores tenían 23 bancas y tendrán 20. El peronismo tendrá 21 senadores, y La Libertad Avanza llegó a 5 bancas. Mientras que en Diputados también sufrieron una merma. En esa cámara, tanto JxC como Unión por la Patria tendrán 37 diputados, mientras que Milei quedará con un bloque de 16. La particularidad es que Axel Kicillof, gobernador reelecto, no tenía mayoría propia en ninguna cámara y también perdió escaños. Eso sucedió porque La Libertad Avanza no ponía en juego bancas y sumó legisladores nuevo en detrimento de las dos coaliciones dominantes.

En Diputados, el jefe del bloque es el propio Abad. Dejará ese rol para asumir en el Senado nacional y se abrirá una discusión sobre quién adoptará la conducción parlamentaria en la Cámara baja bonaerense. Por estas horas, uno de los nombres que suena como referente del espacio opositor en la Cámara Baja es Agustín Forchieri, legislador electo por la Primera Sección y armador bonaerense de Santilli. Sin embargo, no se descarta que la UCR busque impulsar para ese lugar a un legislador de su partido.

Mientras que en el Senado, la conducción del bloque la ejerce Alejandro Rabinovich, legislador ligado al intendente de Mar del Plata y dirigente reconocido en el PRO de Buenos Aires, que tiene mandato hasta 205. A partir de diciembre, quien desembarcará en esa cámara, de la mano de Ritondo, es Alex Campbell, otro armador bonaerense clave del partido amarillo.

Aunque en principio, los legisladores y dirigentes bonaerenses de JxC aceleran contactos y conversaciones para reacomodar el frente opositor, que ante la ruptura a nivel nacional también sufrirá alteraciones en la arena provincial. La fecha clave para terminar de orientar el perfil de ese polo opositor será el 19 de noviembre, cuando se conocerá quién será el nuevo Presidente de la Nación.

Con NA e Infobae