Martes Julio 23, 2019.- ARgentina | Economía | Por Javier Álvarez

Dólar: el blindaje del Central para llegar a las Paso

Flexibilizó las metas monetarias para julio y para agosto y no alteró la tasa de interés

Busca mantener el valor del tipo de cambio, más allá del resultado electoral del 11 de agosto.

Ante una de las elecciones nacionales más polarizadas de los últimos tiempos, entre dos modelos económicos distintos, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) tiene lista la artillería para contener cualquier indicio de corrida contra el peso.

Mantener el dólar a raya es una condición indispensable para que baje la inflación y, en paralelo, las tasas de interés. Y esa estabilidad también es necesaria para que Mauricio Macri conserve sus chances reales de ser reelegido.

Desde octubre de 2018, el BCRA lleva adelante un esquema basado en un estricto control de la base monetaria (emisión cero). Y definió una zona de referencia en la que se debe mantener el dólar: con un piso de 39,75 pesos y un techo de 51,45. Una brecha de 29 por ciento.

En la teoría, el dólar podría moverse en esos márgenes sin que el Central interviniera. Pero 11,70 pesos es un rango amplio para un país que vive con los ojos puestos en la divisa. Y, en vísperas de las elecciones, el Gobierno no quiere tensiones que afecten su imagen.

Al ataque

“Están dadas las condiciones para que la incertidumbre asociada al proceso electoral transcurra con una volatilidad muy moderada en el mercado cambiario”, aseguró ayer Guido Sandleris, titular del BCRA, durante una conferencia de prensa.

Según la estrategia del BCRA, de aquí a fin de año las empresas exportadoras de cereales y oleaginosas liquidarán unos 12.400 millones de dólares. El resto de las empresas demandarían unos 3.000 millones, lo que dejaría una oferta neta de 9.400 millones de dólares

El Ministerio de Hacienda, que recibe préstamos en dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI), seguirá subastando 60 millones de dólares diarios, por un total de 6.600 millones. A eso se sumarían ventas del Central, si hubiere algún cimbronazo sobre el tipo de cambio.

Esto significa –indicó el propio Sandleris– que si instituciones y empresas compran lo previsto y los individuos desarman plazos fijos en pesos para dolarizarse, habrá las divisas para cubrir una demanda de 16 mil millones de dólares hasta fin de año.

Como parte del blindaje diseñado para contener al dólar, el Central dispuso relajar en forma parcial la política de base monetaria para julio y agosto y mantener constante la tasa mínima de las Letras de Liquidez (Leliq) en 58 por ciento, hasta tanto se conozca el dato oficial de la inflación de julio (lo difundirá el Indec el 15 de agosto). En forma complementaria, y para mejorar la transmisión de la tasa de Leliq a la tasa que reciben los ahorristas, el directorio del BCRA decidió el viernes elevar en tres puntos porcentuales la fracción de los encajes por los depósitos a plazo fijo que las entidades están habilitadas a integrar con esas letras.

El combo antidevaluación conlleva además una reciente señal externa. El Fondo Monetario Internacional (FMI) autorizó al BCRA, el 16 de julio, a realizar contratos de dólar futuro por 3.600 millones de dólares, es decir, 2.600 millones más de lo previsto. (La Voz)