Jueves Agosto 8, 2019.- EE. UU.

Dimite subsecretaria Breier tras mega redada

Muchos niños separados de sus padres. Casi 700 arrestados

La subsecretaria del Departamento de Estado y principal diplomática del gobierno de Donald Trump para América Latina, Kimberly Breier, renunció en medio de las disputas internas sobre las políticas migratorias para la región.

Lo hizo tras la masiva redada en Mississippi que llevó a la detención de casi 700 hispanos, por parte de las autoridades estadounidense en la últimas horas del miércoles.

Breier aseguró que presentó su renuncia al secretario de Estado, Mike Pompeo, por motivos personales, aunque funcionarios federales aseguran que en realidad es por la diferencia sobre las políticas migratorias con la Casa Blanca.

La vice de Pompeo -según fuentes citadas por el diario Washington Post- habría recibido una serie de correos electrónicos por parte del "halcón" Stephen Miller, consejero político de Trump, en el que se le reprocha duramente por no haber defendido lo suficiente la línea del presidente sobre inmigración.

Una controversia que se remonta a las semanas en que la Casa Blanca denunció la aparición de caravanas de inmigrantes provenientes de Centroamérica.

Breier, quien es especialista en asuntos sobre México, es la segunda funcionaria de alto rango del Departamento de Estado que renuncia al gobierno de Trump en lo que va de este mes. La primera fue Kiron Skinner, directora de planeación de política del departamento, después de que la semana pasada fue destituida debido a quejas sobre el estilo de su gestión, dijeron las fuentes.

Elogiada por sus comentarios y análisis sobre América Latina cuando estuvo en el Consejo de Seguridad Nacional durante la presidencia de George W. Bush, Breier se sumó al gobierno de Trump en octubre de 2018, luego de una carrera en los sectores público y privado centrada en América Latina.

La renuncia de Breier se produce horas después de que el pasado miércoles se realizara una masiva redada de inmigrantes irregulares en Mississippi, donde los agentes federales arrestaron a 680 personas, en su mayoría hispanos, en el marco del que fue el más grande operativo de los últimos 10 años en Estados Unidos.

El operativo se llevó a cabo justo en medio de la controversia sobre la masacre de El Paso que golpeó a la comunidad latinoamericana, desencadenando una tormenta sobre la retórica a menudo incendiaria utilizada por el presidente Trump.

Los agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), realizaron el operativo en varias fábricas de Mississippi, creando pánico y caos en cientos de familias.

Una verdadera cacería de los trabajadores sin documentos.

Las asociaciones para la defensa de los derechos civiles denunciaron la separación de muchas familias, con al menos una decena de niños que quedaron sin uno o ambos padres. Pero se teme que sean muchos más.

Para los pequeños era el primer día de escuela y los dirigentes de los distintos institutos se ofrecieron a tener a los menores en las aulas hasta que no sean devueltos a sus padres.

A los conductores de los autobuses escolares recibieron instrucciones de llevar a los niños de regreso a las escuelas sino no podían entregarlos a la madre, padre o un tutor.

Entre las instalaciones que fueron blanco de la redada estuvo la planta de Koch Foods, uno de los mayores productores de aves de corral en Estados Unido, ubicada en Morton.

Los trabajadores detenidos fueron cargados en tres autobuses y transportados a un hangar militar para los controles. Según informaron las autoridades, alrededor de 600 agentes se desplegaron en siete plantas, cercando los perímetros de las locaciones para evitar que los trabajadores escaparan. Las redadas se llevaron a cabo en pequeños pueblos cerca de Jackson, la capital del Estado sureño, que cuenta con una fuerza laboral compuesta principalmente por inmigrantes latinos. Entre las ciudades afectadas se encuentran Morton, Cartago, Bay Springs, Cantón, Pelahatchie y Sebastapol. A principios de julio el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció redadas masivas en 10 grandes ciudades que afectarían a cerca de 2.000 extranjeros con ordenes de deportación. (ANSA).